Rajoy el «sensato»

“Rajoy reducirá capacidades militares buscando ahorro”. ¿Con un Ejército mini que es el más barato de la UE? ¿Y por qué no reduce en la mierda autonómica y separatista, o en la corrupción de sus propias autonomías? ¡A ver las críticas de Intereconomía, el ABC y los antizp, ahora que los suyos están en el poder, que cabrones aún quedan!. Asquerosos.

Ley electoral

Dicen que lo del sistema electoral de las circunscripciones y la ley de Hont es para lograr “estabilidad”. ¿Qué estabilidad hay en darles a los chantajistas separatistas más votos de los que tienen realmente? El PNV y Bidu desaparecerían y CyU se quedaría en tres cuartos de lo que tienen. Subirían UPyD e IU, bajarían PP y PSOE.

No hay más alternativa

La abierta desobediencia de la Generalidad separatista, aún con toda la carga de chulería política preelectoral que pudo tener, es la demostración más evidente de la profunda auto-corrosión del sistema partitocrático-autonómico-separatista. Todo en él es un timo: oeneges, ecofascismo, los izquierdistas y separatistas del 15-M, etc.

Es además la demostración de que teníamos los NOA la razón cuando afirmamos la deslealtad de este ponzoñoso enemigo y la realidad de la guerra que nos ha declarado.

Y en base a esa guerra proclamamos que hay que actuar en consecuencia: sublevación, eliminación del separatismo, abolición autonomías, regeneración democrática, reconstrucción nacional, depuración responsabilidades políticas.

Es un programa de mínimos apartidista que considera que la Política está al servicio del Pueblo y la Nación, y no de las ideologías y los clanes políticos.

¡Fuera nacionalismos, autonomías y saqueadores mentirosos!

El PP: traidores

Ya lo dijimos hace un tiempo: el PP no tardaría en pactar y facilitar el camino a los separatistas ante la proximidad del poder. Así ha sido: la dirección nacional del partido presiona a los valencianos para que “colaboren con CyU”, y Fernández-Díaz, el criptonacionalista candidato del PP catalán, apoya la “inmersión” por «motivos técnicos».

El PP quiere gestionar asépticamente, la derecha cobarde de siempre.

Su tema no es España ni el pueblo español. No es mucho mejor que el PSOEmasón de ZP, y ahora vemos cómo todos esos antizp no se han movido por la lealtad a España sinó por simple partidismo, lo que ahora les lleva al silencio.

Paniaguados caros

El Tribunal de Cuentas lleva ¡doce años! Sin fiscalizar las ayudas a la formación para el empleo, creadas en los inicios de la democracia para financiar a estas burocracias sindicales que apuntalan el régimen caciquil partitocrático-autonómico. Son 2.571 millones de euros de los cuales patronal y sindicatos han recibido ya más de 300, sólo de la administración nacional.

Otro chupón

Duran Lleida, nacionalista catalán nacido en Huesca, político reconocido como “moderado” en Madrid (¡¿cómo se puede ser nacionalista y moderado?!), habitualmente residente en el Palace de la capital, es el político de toda España con más sueldos: ¡nueve! Hostia con la moderación.

La farsa democrática

El desafío del gobierno y parlamento catalanes ejemplifica mejor que nada la catadura y el cinismo de la dictadura separatista en Cataluña y en el País Vasco, y por otro lado la farsa de esta falsa democracia destinada a justificar el caciquismo de los partidos y su colaboración con el cáncer separatista a través de la aberración de las inútiles y supercaras autonomías.

Muriel Casals

Principal de esa sórdida organización sarcásticamente denominada «OmniumCultural» (que de cultural no tiene nada, es la fábrica donde se inventa la cultureta edulcorada que les hace delirar), ha tenido la desvergüenza de insultar (en su tv3, claro) a quienes reclaman una educación bilingüe para sus hijos, calificándoles como «maltratadores».

Se ha olvidado de cuando desde ese mismo basurero se reclamaba el bilingüismo arguyendo: desde «profundos estudios» hasta «derechos humanos» (que según parece ya han caducado) ¿entonces ellos también eran maltratadores, y abusaban de sus hijos?.

Tras el bilingüismo, vino el monolingüismo, y tras él la expulsión y acoso de la Lengua Española, y de todo cuanto tenga que ver con España.

Tampoco se ha cortado en afirmar que hace falta «una cierta violencia para avanzar» -«avanzar» significa conseguir sus objetivos, claro- ¿se trata acaso de la misma violencia necesaria para impedírselo? ¿sus aspiraciones son tan legítimas e indiscutibles que justifican la violencia, y las aspiraciones de los demás no?. Sí, porque lo han decretado ellos mismos, torpe copia alpargatera del nazismo histórico, su modelo.

Su cinismo e insoportable soberbia corren parejo de su zafiedad, y así, tomaron como símbolo el burro, lo que es un insulto para el animal y una loa a ellos mismos.

Estamos hartos de esa gentuza, del expolio a que han sometido a todo el país, de la ruina a que nos han llevado y de su engreimiento caricaturesco y paleto.

Estamos hartos de esos asquerosos.

Estamos hartos de todos los que lo hacen posible: la pijoprogresía, el Sanedrín de las Universidades que pontifica desde su púlpito de excrementos, del podrido e indecente mundo de la «justicia» poblado de delincuentes y de felones, de la casta política y sus militantes- unos grotescamente antiespañoles y los otros falsos, cobardes y mercaderes-, y también de esos partidillos que son como la muleta de los toreros, que atrae, amaga, engaña y esquiva.

Y no nos situamos del lado de esa mascarada del 15-M, que bajo una apariencia de radicalidad han tenido buen cuidado en no pisar los callos que «de verdad» pueden doler. Burdas marionetas.

Es imprescindible librarse de todas estas heces.

No queda más camino que la ¡INSURRECCIÓN!

¡Insurrección!

La dificultad para expresar la tiranía que implantan los nacionalistas superando sus mentiras viene dada por que su base es el consenso en la coacción, como en todos los totalitarismos.

Una vez implantada a través de la propaganda y la imposición institucional, la coacción física puede descender.

Todo aquél que se adhiera a la nueva ideología se notará investido de ese poder, de esa superioridad, de esa coacción sobre otros, víctimas propiciatorias, marginados. Eso es lo que provoca la aparición de los conversos, los renegados, los colaboracionistas.

El nacionalismo tiene ese carácter básico: con él o contra él, verdugo o resistente, como en la Alemania nazi.

¡ Insurrección.!