¡Insurrección!

La dificultad para expresar la tiranía que implantan los nacionalistas superando sus mentiras viene dada por que su base es el consenso en la coacción, como en todos los totalitarismos.

Una vez implantada a través de la propaganda y la imposición institucional, la coacción física puede descender.

Todo aquél que se adhiera a la nueva ideología se notará investido de ese poder, de esa superioridad, de esa coacción sobre otros, víctimas propiciatorias, marginados. Eso es lo que provoca la aparición de los conversos, los renegados, los colaboracionistas.

El nacionalismo tiene ese carácter básico: con él o contra él, verdugo o resistente, como en la Alemania nazi.

¡ Insurrección.!